6 Claves para aumentar tu Resiliencia

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A lo largo de la vida los seres humanos nos enfrentamos a eventos difíciles o situaciones que pueden cambiar drásticamente nuestra realidad. La muerte de un ser querido, la pérdida de un trabajo o negocio, catástrofes naturales, el fracaso en una meta profesional, el fin de una relación sentimental, son ejemplos de sucesos capaces de producir una respuesta emocional que genere un trauma psicológico.

La capacidad para afrontar estas situaciones y superarlas, determina el nivel de resiliencia de una persona.

¿Qué es la resiliencia?

El término resiliencia se deriva del verbo en latín ‘‘resilio’’, que significa «volver atrás o volver de un salto». Algunos autores definen la resiliencia como:

El concepto de resiliencia proviene del área de la física y la ingeniería civil, entendida como la resistencia que tiene un cuerpo a una ruptura por golpe o de volver a su forma después de una deformación. Pero este término también fue adaptado al campo de la psicología y otras ciencias sociales, en relación a la adaptación de los seres humanos en condiciones adversas.

En el ámbito humano y psicológico, si revisamos las definiciones de diversos autores como Vanistendael (1994), Groetber (1995), Fergus y Zimmerman (2005), podemos resumir que la resiliencia es la capacidad que tienen los seres humanos para hacer frente a las adversidades de la vida, adaptarse y sobreponerse a ellas, e inclusive salir reforzado.

Los estudios científicos en este campo han demostrado que, aunque las personas hayan desarrollado trastornos psicológicos ante situaciones críticas, la mayoría han tenido una recuperación gradual y han vuelto a la normalidad después de un tiempo. Por lo tanto, todos los seres humanos tienen esta capacidad, pero varia a través del tiempo y las circunstancias, y su nivel de desarrollo puede ser mayor en algunas personas producto de experiencias en el pasado, influencia positiva de otras personas, hábitos, creencias, entre otros factores.

¿Cómo podemos ser más resilientes?

Para mejorar nuestra resiliencia tenemos que ser conscientes que no es un camino sencillo y que requiere de tiempo y esfuerzo.

A continuación, encontrarás 6 claves que pueden ayudarte a mejorar tu capacidad de resiliencia.

1. Autodiagnóstico

La primera de las claves para desarrollar tu resiliencia implica hacer un diagnóstico para comprenderte a ti mismo y saber cómo estas administrando tu vida, que ha resultado y que no, con la finalidad de que puedas construir un plan de mejora.

Este análisis personal, será básicamente una radiografía de quién eres, por lo cual deberás detallar cuales son tus habilidades, fortalezas, debilidades, que áreas necesitas trabajar, que recursos tienes, cuáles son tus metas a corto y mediano plazo, con quienes cuentas, que oportunidades hay afuera para ti.

2. Ampliar el observador

‘‘Vivimos en mundos interpretativos’’. Esta es una de las más importantes declaraciones en las que se basa el Coaching Ontológico, y que hace referencia a que no sabemos como son las cosas, sólo sabemos como las observamos o interpretamos.

Existen diferentes realidades ante una situación y cada persona tiene su propio punto, sin embargo, ese es un panorama incompleto, porque sólo está basado en su mapa mental (creencias, valores, experiencias, costumbres, comportamientos, etc.) Si desarrollamos la capacidad de aceptar diferentes puntos de vista, apreciar forma y tamaño de algo desconocido, activar nuestro hemisferio creativo, aumentar nuestros conocimientos sobre algo, seremos más en la forma en la que asumimos las dificultades que se nos presentan. Nuestras interpretaciones nos abren o nos cierran posibilidades.

3. Autonomía emocional

Conocer la emocionalidad propia, expresarla y saber gestionarla inteligentemente, conduce a un mayor bienestar personal.

La autonomía emocional tiene que ver con la capacidad que tiene una persona para sentir, pensar y tomar decisiones por sí mismo. Cuando hay autonomía emocional, construimos una relación de interdependencia, en la cual no se vincula la felicidad a alguien o algo, ni se subordinan los objetivos y decisiones de vida.

Reaccionar de forma impulsiva, estar a la defensiva, enfadarse o deprimirse ante situaciones de estrés, la dificulta para mantener la atención y la procrastinación, son algunos indicadores de que podemos tener un bajo autocontrol emocional.

Para mejorar nuestra autonomía emocional, debemos trabajar en dos aspectos: la inteligencia emocional, que nos ayuda a manejar bien las emociones en nosotros mismos y en nuestras relaciones, y la aptitud emocional, que determina el grado de disposición hacia algo, y es la que nos puede llevar a un desempeño sobresaliente.

4. Mejorar el diálogo interno

El diálogo interno es esa voz mental o ruido que escuchamos constantemente, algunas veces como crítica y otras como comentarios personales, y que nos hace reflexionar o tomar acción sobre algo. Esta conversación define en gran medida el estado de ánimo y la forma en la que interactuamos con el entorno, por ello, impacta directamente a nuestra calidad de vida.

Se estima que una persona promedio tiene unos 70.000 pensamientos al día, sin embargo, aproximadamente el 80% de esos pensamientos son negativos. De ahí la importancia, de analizar cómo es tu dialogo la mayor parte del tiempo, para poder mejorarlo. Si aprendes a equilibrar o acallar esos pensamientos que te limitan, que te generan dolor o emociones negativas, estarás mejorando la relación contigo mismo, aceptándote tal cual como eres, dejando el papel de víctima, comprendiendo lo que sientes y reconociendo que puedes equivocarte, habrás construido un dialogo interno, que, a más de aportarte energía y bienestar, te ayudará a avanzar mucho más rápido en cualquier proyecto de tu vida.

Algunas técnicas que puedes aplicar para mejorar tu dialogo interno son: meditación, mindfulness, tomar espacios de reflexión, analizar los pensamientos positivos vs negativos que más se repiten o recolectar frases positivas.

5. Construir relaciones positivas

Contar con la ayuda y apoyo de personas que nos quieren y escuchan, fortalece nuestra capacidad de resiliencia. Por ello, es importante establecer buenas relaciones dentro de nuestro circulo familiar, con amistades, compañeros de trabajo y grupos afines a nosotros. También la participación en grupos de ayuda social o religiosos puedes ser una gran ayuda para alimentar el alma cuando pasamos por alguna situación difícil.  

El camino de la resiliencia no tiene por qué convertirse en un estado de soledad, también implica poder contar con personas que pueden ser luz en esa oscuridad en la que podemos caer. Pero así también, estas relaciones deben ser recíprocas, porque también ellos necesitarán de ti en algún momento.

Si quieres construir relaciones sólidas hay 5 pilares que debes considerar: comunicación, empatía, confianza, tolerancia al otro y dar nuestro tiempo.

6. Practicar la gratitud

Practicar la gratitud es uno de los hábitos más reconfortantes que puedes desarrollar y que estoy segura que hará cambios notables en tu vida. Agradecer te ayuda a estar más predispuesto a las cosas, a tener una mejor actitud ante la vida y centrarte en lo que pasa en tu presente y no en aquello que no tenemos.

La gratitud es la forma de darnos cuenta y de sentirnos agradecidos por todo lo que nos rodea y lo que obtenemos. No significa que no tengamos interés en mejorar o que resignemos a algo, sino hacer consciencia, aceptar nuestras limitaciones y abandonar la urgencia de querer cambiar las cosas, para centrarnos en el aquí y el ahora.

Y hasta aquí llegamos!

Ahora te invito a que vayas más allá de esta lectura y empieces a poner en práctica estas recomendaciones para incrementar tu Resiliencia. Y si te gusto este artículo puedes compartirlo o dejarme tus comentarios.

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Beatriz Zúñiga

Beatriz Zúñiga

Soy Máster en Administración de Empresas, Coach Ejecutivo y Ontológico, Facilitadora y Speaker. Directora Ejecutiva de Global Vision Corporation, grupo empresarial con presencia desde hace 15 años en Latinoamérica. Asesoro a empresas desde hace 10 años con programas para fortalecer la cultura corporativa, incrementar el compromiso y la productividad de sus equipos. Y acompaño a ejecutivos y profesionales autónomos, que buscan descubrir sus talentos, potenciar sus habilidades o dar luz a sus proyectos, a través de entrenamientos, coaching y mentoring.

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